Un día me ví en la necesidad de hacer mi propio blog. Pero no fue ésta una necesidad espiritual, emocional ni tampoco social, simplemente me obligaron a hacerlo en la facultad. Así que, nuevamente, me ví obligada a renovarme y subirme al carro de los nuevos usos tecnológicos. _Veamos...soy joven_ me dije _¡Y aún no he aprendido a utilizar el Facebook! ¡Menudo parásito social!_ (con sorna, por supuesto, encima que perdéis el tiempo en leerme no os vayáis a sentir ofendidos).
Y os aviso una cosa: no soy ni Steinbeck ni Kapuscinscky. Aunque supongo que lo habréis notado ya que ambas celebridades, por desgracia, hace tiempo que abandonaron fisicamente esta dimensión. De todas maneras lo hago de la mejor manera que puedo. Y quizás, en este mundo de sobreinformación, exceso de vanalidades y falta de opiniones francas y de acorde a la sociedad en que vivimos, quizás aquí podáis encontrar algo que al menos os haga reflexionar durante un instante.
Luego es preferible que os vayáis a tomar una caña o cuatro con los colegas, y en fin, si queréis leeros el informe de Amnistía Internacional tampoco os vendría mal. Pero quién soy yo para aconsejaros aparte de esa chica que os está robando tiempo de ver la tele. Supongo que no hay más que decir. ¡Disfrutad!
al final te libraste que Moni no viene hasta el día 30 ! jejeje! :P
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